Tiramisù de turròn

#Navidad 18 noviembre 2017



Necesitamos:


500 gramos de mascarpone


6 huevos tamaño M 


130 gramos de azúcar 


400 gramos de sobaos pasiegos 


50 ml de amareto, brandy, ron añejo, 


75 ml de café negro cacao en polvo 


200 gramos de turrón de jijona 


4 hojas de gelatina


Preparamos:


1. Hacemos el café y reservamos, necesitamos que esté frío. 


2. Ponemos las hojas de gelatina en remojo y reservamos. (al utilizar gelatina cuando desmoldemos quedará como una tarta).


3. Separamos las yemas de las claras, guardamos las claras en el frigo. 


4. Ponemos en el vaso el azúcar y hacemos 15 segundos / velocidad 5-10. Retiramos 15 gramos de azúcar pulverizada y la reservamos. 


5. Añadimos el turrón de jijona desmenuzado y hacemos 10 segundos / velocidad 4. 


6. Añadimos las yemas y la gelatina escurrida, colocamos la mariposa y hacemos ahora 3 minutos / 37º / velocidad 3,5. 


7. Añadimos el queso mascarpone y hacemos 15 segundos / velocidad 2, sin temperatura y solo para que se mezclen ambas cremas. Reservamos. 


8. Limpiamos bien el vaso, secamos y añadimos las claras con una pizca de sal. Ponemos la mariposa limpia y hacemos 5 minutos / velocidad 3,5 hasta que monten. Cuando veamos por el bocal que empieza a tomar cuerpo y están espumosas añadimos el azúcar reservado. Una vez que han terminado las claras, comprobamos que están bien duras y mezclamos con la crema de queso y huevos con movimientos envolventes para que no se bajen las claras. Reservamos en frío y preparamos el montaje. Colocamos los sobaos en un recipiente que se pueda desmoldar o en una fuente alta. Primero una base, al ser muy altos los cortamos a la mitad, la otra mitad la usaremos para colocar la siguiente capa, tiene que quedar todo el recipiente cubierto. Mezclamos el café y el licor elegido y con un pincel o cuchara vamos empapando los sobaos, dejarlos bien mojados para que estén jugositos y borrachines. Ahora pondremos una capa de crema, como de 2 o 3 cm de alto. Colocamos la otra capa de sobaos, empapamos y cubrimos con el resto de crema que nos quede. Terminamos espolvoreando con cacao en polvo y directo al frío hasta servirlo. Conveniente consumirlo en un par de días. Lo mejor es hacerlo un día antes, mejora de una día para otro.