Hacer zumos con Thermomix® . Consejos.

#Bebidas 26 febrero 2019

Cítricos: Naranja, limón, mandarina, pomelo. Cuando hacemos zumos de cítricos en Thermomix® , obtenemos zumos integrales, es decir, con toda su pulpa, que es donde encontramos la fibra.
La técnica consiste en pelar completamente cada pieza y triturarla. Para que el resultado no sea demasiado denso, debemos añadir al menos 100 g de agua por cada pieza de fruta.
EL azúcar o edulcorante es al gusto y en función del grado de maduración de la fruta. Ventajas de tomar zumos integrales en lugar de exprimidos:
Según algunos estudios, al exprimir la fruta, estamos eliminando prácticamente toda la fibra, uno de los nutrientes más valiosos, y eliminamos también otros componentes que moderan la velocidad de digestión.
Al tomar un zumo en forma líquida, sus componentes (incluido el azúcar) son rápidamente digeridos y absorbidos. Esta situación tiene su respuesta metabólica, diferente a la que ocurre cuando se come una fruta completa o un zumo integral.


Frutas con mucha agua:
Las siguientes frutas tienen un contenido de agua del 85% o superior: albaricoque, arándano, melocotón, piña, ciruela, frambuesa, sandía y melón… se ponen en el vaso del Thermomix® peladas y sin pepitas, y se trituran 1 minuto en velocidad progresiva 5-10.
 Son ideales para sorbetes si las congelamos limpias y troceadas y las trituramos en el momento en que vayamos a preparar el sorbete. Conviene añadir el zumo de un limón para potenciar el sabor y retrasar la oxidación. 




Frutas carnosas:
Fresas, mango, melocotón, manzana, pera, kiwi, uvas, caqui, ciruela, cereza, aguacate…
Son las perfectas para elaborar smoothie (del inglés smooth: suave) es un batido de fruta muy cremoso preparada a base de trozos y zumos de fruta, mezclados con productos lácteos, hielo o helado.
 La fruta se puede poner fresca o congelada, siempre limpia y troceada. Se pueden añadir vegetales como apio, espinacas, rúcula.
 A la fruta (y los vegetales opcionales) añadiremos un líquido que puede ser agua, zumo, incluso té frío.
Añadimos el elemento espesante, que puede ser yogur, helado, almendras, cereales… y por último endulzamos y aromatizamos con las especias que escojamos.